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Archivos Mensuales: enero 2013

Está muy feo citarse a sí mismo, pero tengo que empezar por ahí. Esta mañana escribía en Twitter:

No es que queramos ser freelance, es que entre los medios que dan vergüenza, los que dan pena y los que dan asco, no sabes dónde ir

Y es que el espectáculo que llevamos viendo en los medios de comunicación de este país los últimos meses especialmente es impresionante. Increíble. Insufrible. Se mueven remando entre lo penoso y lo asqueroso, alentados por los ánimos del timonel de cada partido político correspondiente.

Por un lado, tenemos a La Razón, con su cruzada particular contra Oriol Pujol, Artur Mas y cierto independentismo catalán. Evidentemente, la labor que están haciendo no deja de ser importante, desenmascarando y denunciando las actividades ilícitas de un grupo de personas. Pero clama al cielo que, pase lo que pase, la portada sea CiU. El que fuera director de gabinete de Rajoy en varios ministerios tiene claro a quién se debe, y la orden está clara: ataca a los nacionalistas, contribuye a desestabilizarlos y, de paso, olvídate de todo lo demás. ¿Paro? ¿Sobres? Se les pregunta; “ES PA ÑA”, responden.

El ABC lleva varios años bastante a la deriva, salvado prácticamente por sus columnas de opinión. Desde que se fueran Zarzalejos y Expósito, se debaten entre llevar el periodismo de más o menos calidad que habían llevado hasta entonces -con algunos claroscuros, como todos- a bajar a la arena de ataques directos y calidad escasa que imponen La Razón y La Gaceta. Se debatirían, mejor dicho: Bieito Rubido lo tiene claro, ha convertido al único periódico legible de la derecha en otro panfleto más que, cuando toca hablar del paro y criticar justamente a quien sea, actúan como el del chiste: “patatas traigo”.

En este enlace al blog de @AntonioMaestre podemos ver una muestra que nos indica por dónde tirará la portada de mañana.

El País, por su parte, no es ni la sombra de lo que era. Y no porque en las páginas interiores no se pueda encontrar periodismo de calidad en forma de reportajes exhaustivos o noticias interesantes. Sino porque la deriva de la empresa está arrastrando tras de sí a todo el medio. El tratamiento que habitualmente hacen de América Latina -llevado al absurdo máximo con la falsa portada de Chávez-, la evidente pérdida de importancia y peso en un sector muy importante de la ciudadanía y en la conformación de la esfera pública en general, junto con esperpentos como la disputas que les llevó a querellarse contra un tuitero que se inventó una noticia falsa utilizando una captura de pantalla de su página web, hacen del que fuera el referente del periodismo en este país un chiste de sí mismo.

El Mundo, como siempre, sigue a lo suyo. Echa a tres cuartas partes de la plantilla pero luego contrata a Enric González -por lo que suponemos será “bastante dinero”, aunque no evidentemente el sueldo de todo el personal despedido-. Movimiento típico de Pedro J., estúpido y genial a partes iguales: por una parte quedas retratado habiendo despedido a tanta gente y contratando a uno, pero por otra parte, te acabas de hacer con uno de los periodistas más respetados por todo el público, además antiguo buque insignia de la competencia. Jabois, Gistau y el propio González conforman por sí mismos una de las mejores líneas de opinadores que cualquier medio podría tener.

Y las radios no son distintas, con honrosas excepciones como el fantástico A vivir que son dos días de Javier del Pino. Porque las televisiones hace tiempo que ni están ni se las espera.

Espero que esto vaya cambiando poco a poco, que las alternativas como La Marea se acaben consolidando y que entre un soplo de aire fresco en los kioskos.

Acabará siendo placer y no obligación el ser freelance y no tener que depender directamente de ninguna de las mentes preclaras que dirigen últimamente los medios.